Cierto día un hombre bueno falleció, al estar en la presencia de Dios, El lo condujo a la sala de recuerdos, en este lugar el hombre puedo ver el transcurso de toda su vida y su relación con Dios, la relación con Dios estaba representada con huellas en la arena, durante su niñez las huellas de el y de Dios estaban plasmadas durante todo su trayecto, en la adolescencia las huellas de Dios comenzaban a desaparecer en intervalos, a medida que el hombre crecía las huellas de Dios desaparecían por trayectos mas largos, casi al final de su vida las huellas de Dios desaparecieron por completo, el hombre sintió un fuerte dolor en su pecho y no pudo contener las ganas de llorar, con lagrimas en los ojos pidió una explicación a Dios.
- Como es posible que me hayas abandonado cuando mas te necesitaba, siempre necesite de ti, necesitaba tus consejos, tu guía, y tú me abandonaste por tanto tiempo como es posible que me dejaras desamparado.
Dios lo miro con una enorme ternura en sus ojos al mismo tiempo que seco las lágrimas del hombre, y le dijo.
-Cuando eras niño apenas acabábamos de separarnos así que no necesitabas mucho de mi, solo camine a tu lado para cuidar de ti, conformes ibas creciendo yo sabia que necesitabas de mi, así que te apoye a seguir avanzando camine lado a lado contigo, las veces que te caías te tomaba en mis brazos para ayudar a levantarte, las huellas que ves ahí son las mías por que yo te llevaba en mis brazos.
Sea como sea nuestra vida Dios nos ama en gran manera, el esta ahí siempre caminando a nuestro lado, si nos caemos tendremos la certeza que el nos tomara en sus brazos y nos ayudara a levantarnos, a veces se nos olvida que somos hijos de las estrellas y que tenemos por padre a el creador del universo, nuestra fortaleza es infinita, que padre no daría a su hijo lo que necesita, tenemos una gran arma que se llama oración, es gracias a esa poderosa arma que podemos tener relación con nuestro padre celestial, no nos cuesta nada cerrar los ojos y platicar con el.
Así sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario